Averias que presenta el motor de un coche

Las razones por las que un motor presenta fallas son muchas, una de las situaciones que más las detona son los viajes largos, sobre todo con las altas temperaturas del verano. A pesar de eso, es posible librarse de imprevistos si se le realiza el mantenimiento preventivo y sus revisiones diarias antes de salir.

Las averías que con más frecuencia se dan en los motores son:

Correa de distribución: las fallas en esta pieza suelen ser de las más caras de reparar, y ocurren con frecuencia a causa de ser muy sensible a altas temperaturas. También se desgastan mucho y llegan a romperse; un mal montaje genera la misma avería, lo que sería muy grave, ya que perjudica seriamente otros componentes del coche. La correa de distribución sincroniza los movimientos entre el piñón del árbol y la polea del cigüeñal, pero si se pierde dicha combinación pueden llegar a partirse los pistones.

Centralita del motor: cuando hay problemas con la centralita, un testigo en el tablero se enciende para advertir al respecto. Se nota que algo anda mal al sentir como avanza entre tirones, aunque a veces se detiene por completo. Recuerde que al ser la que controla todos los procesos, desde el encendido hasta los tiempos en que funcionan los inyectores, si hay fallas no podrá ordenar; lo más sensato es reprogramarla o cambiarla.

Inyectores: su principal problema son los que se originan por desgaste de uso. Además, utilizar combustible de baja calidad puede obstruir no solo los inyectores, sino el circuito. Por ello, debe asegurarse de su estado y atenderlos a la brevedad cuando dan señales de que algo no está bien.

Bomba de combustible: la bomba de combustible es un elemento de precisión, de ella depende que la presión que se aplica a los inyectores sea la correcta. La calidad del combustible juega un papel muy importante, si contiene esquirlas metálicas o exceso de agua, serán demasiados los daños que se generen.

Junta de culata: su función es sellar la unión entre la culata y el bloque motor, de esa manera el líquido refrigerante y el aceite del motor no se unen durante el proceso de combustión. Si existen fugas, es probable que la máquina se deforme por sobrecalentamiento. Lo más correcto es sustituirla para evitar males mayores.

No prestarle atención a los requerimientos del vehículo es devastador para el funcionamiento, sin embargo, aun cuando es posible que se den averías súbitas, gran parte de las fallas también se producen por mala conducción. Mantener las revoluciones bajas mientras se circula, acelerar demasiado al momento de encender la máquina, entre otras prácticas, resultan muy dañinas. Con el tiempo y los malos tratos el coche podría colapsar, al punto de quedar muy mal o inservible.

Por duro que parezca, en ocasiones es mejor desistir y empezar de nuevo. Si no puede hacer más por su automóvil, una opción para no renunciar a todo es venderlo. Con una empresa como http://www.cochesparadesguace.com/ no pierde ni el tiempo; en su página se le ofrece una tasación gratuita, al completarla y enviarla no tardarán en contactarle para ajustar detalles, obtiene así un buen servicio y recibe un último beneficio de su coche.